La probabilidad
de que un recién nacido o
algún familiar necesite de
una terapia regenerativa con alta compatibilidad donante-receptor
es baja, calculada en uno por cada
20.000 habitantes, pero la probabilidad
existe y, en estos casos, el acceso
a este tipo de material puede ser
de gran importancia para el paciente.
Sólo hay una oportunidad para realizar la extracción de sangre de
cordón umbilical, y es en
el momento inmediatamente posterior
al parto. El proceso de recolección
de sangre de cordón es sencillo,
no es doloroso y no conlleva riesgo
alguno ni para el recién
nacido ni para la madre.
El beneficio
médico actual del
acceso a células madre propias,
del paciente o de un miembro de
su familia, se da para condiciones
patológicas cuya terapia
requiere un trasplante de médula
ósea, del tipo de las leucemias
o linfomas, ciertos trastornos metabólicos
y algunas inmunodeficiencias de
origen genético. El avance
científico, muy probablemente
permitirá en un futuro la
terapia celular para otro tipo de
patologías donde la regeneración
de órganos o tejidos sea
necesaria.
Por último,
se ha tratado de conseguir que el
coste de este servicio sea accesible
a todas las familias. |