El laboratorio está acreditado
por la MHRA (Medical Health Regulatory
Authority, G.B.) y cumple con la regulación
europea actual y sistema de calidad ISO9001:2000,
habiendo sido elegido por el Servicio
Nacional de Salud Británico (NHS)
para la crio-preservación de sangre.
Todos los protocolos se llevan a cabo
en un Laboratorio de Proceso Controlado,
en salas de clase A. Previo a su almacenaje,
se analiza el número y la viabilidad
de las células en cada muestra
de sangre por citometría de flujo
de última generación.
La criogenización
se realiza en formato de bolsa sellada.
El proceso separa la sangre en sus distintos
componentes celulares y un equipo altamente
automatizado asegura que las células
madre son capturadas. Estas células
se almacenan en dos compartimentos independientes
con el fin de no comprometer toda la muestra
ante una primera necesidad. La bolsa codificada,
precintada y protegida por una cassette
de aluminio, se almacena durante
un período de 25 años a una temperatura de -180ºC (a esta
temperatura se anula el proceso de envejecimiento
de las células). Al registrarlas
en el sistema de gestión de inventario,
su localización es segura, están
monitorizadas continuamente y protegidas
por un sistema de alarma “fail-safe”.
Las células madre
de su recién nacido se almacenarán
y estarán a su disposición
durante los próximos 25 años.
Este periodo arbitrario es debido a que
las primeras células madre se almacenaron
en 1979 y aún hoy pueden usarse.
Es muy previsible que transcurrido este
tiempo las células almacenadas
mantengan una elevada viabilidad que permita
aprovechar la muestra con posterioridad
al tiempo contratado. Después de
25 años, el titular legal de la
muestra tendrá la opción
de seguir almacenando las células. |